Max Jacob "Mi vida es un tango, mi corazón un melodrama"
El poeta Max Jacob (1876-1944) no deja traslucir sus deseos en sus obras. Sin embargo dejó - o alimentó bastantes testimonios. "Fui sodomita, sin alegría, pero con ardor". Esta homosexualidad queda, literariamente, descrita de una forma discreta, más latente que manifiesta.
En el conjunto de su obra, la mujer es, a menudo, un objeto de irrisión o ridículo, despreciable por sus numerosos defectos. Algunos percibieron bajo este velo de misoginia la memoria de una experiencia traumatizante en su relación con el sexo femenino. En "El Cubilete de dados" (1917), llega inclusive a burlarse de la primera de todas ellas, Eva, de quien se burla en el poema Juicio de las mujeres:
"En el Infierno, Dante y Virgilio inspeccionaban un barril nuevo. Dante daba vueltas alrededor. Virgilio meditaba. No era más que un barril de arenques salados. Eva, siempre bella, habita estos lugares, doblada por la desesperación, aunque encuentre en su desnudez el consuelo de un nimbo. Apretándose la nariz, declaró: “¡Oh! ¡Esto huele mal! Y se alejó."
Raras son las alusiones directas, como al principio de la novela "Filibuth" (1923): donde el personaje con el chocante nombre, Monsieur Odon-Cygne-Dur, el cual es una reconocible transposición del autor, escribe al propio autor que lo invita a venir para ver "l'armoire à glace" que se ha comprado. La expresión puede designar tanto al mueble del cuarto de baño como a un individuo de espaldas fuerte y anchas. Esta evocación semántica no deja de ser curiosa, ya que la invitación se produce sin ambages: " En tout cas, venez après votre retour : ma perle d'armoire désire vous connaître et nous en profiterons pour nous livrer à la joie" Y un poco más adelante: " ¡ M. Dur se grisait de son bavardage, et hélas ! autrement aussi ".
En "El Cubilete" algunas aserciones fálicas poseen un carácter bastante menos sutil. Así al principio del poema Sorpresas (" Les bornes kilométriques sur les routes de Murcie sont des lingams.") ¡ o en El gallo y la perla (" La vis, ce qui rampe autour de la spirale : ce qui s'exprime à la pointe : le vice! "). La fantasía nace del equívoco y de la sugerencia engendrada por las palabras y las imágenes de doble sentido. Max Jacob es el autor de un disfraz, de un fetichismo tanto del significado como del significante.
" L'Hermaphrodite n' était pas mort. Au secours ! au secours ! on arrive... des hommes, que sais-je ? ma mère ! Et je revois la chambre d'auberge sans serrure aux portes. il y avait, Dieu merci, des crochets mais quelle malignité à l'hermaphrodite : une ouverture du grenier, un volet blanc remue et l'hermaphrodite descend par là. "
Esta palabra "hermafrodita" repetida tres veces en "Astucias del demonio para recobrar su presa" traiciona una culpabilidad obsesiva o bien está destinada a triplicar su valor. El hermafrodita, por naturaleza, encarna la ambivalencia, tanto del bien como del mal. Es el demonio tentador quien quiere hacer sucumbir a un "pobre Max Jacob" tocado por la gracia y que se siente apresado. A pesar de su gran desconcierto, el poeta no supo, no pudo o no quiso contener los desbordamientos de una carne y de una alma demasiado sensuales para privarse de ellas. Entre la carne y el alma enamorada o beneficios de la religión, entre su deseo y su fe, Max se quedará desgarrado
De las pruebas de corrección de "El cubilete de dados", Max Jacob excluyó la frase final, la cual figura en el manuscrito guardado por la Bibliothèque littéraire Jacques Doucet: " Dios mio, libra a la humanidad de los vicios que la matan ".
+Información
http://culture-et-debats.over-blog.com/article-12378172.html
http://maxjacob.free.fr/coupable.html
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