Todos los dibujos que componen esta entrada son de los siglos XVIII y XIX, y fueron realizados por los estudiantes de la Real Academia de San Fernando, todos varones exceptuando una mujer, Marcelina Ontorio y Poncela. Gracias a la iniciativa de Ángeles Vian Herrero, directora de la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Cumplutense de Madrid, ahora podemos tener acceso a estas obras académicas que son los primeros balbuceos artísticos de algunos de nuestros mejores pintores del s. XIX.
"El dibujo es la prioridad del arte. Dibujar no significa simplemente reproducir contornos; el dibujo no consiste únicamente en la línea; el dibujo es también la expresión, la forma interior, el, plano, el modelado"
Jean-Auguste Dominique Ingres
Durante todo el siglo XIX el enfoque expresado por Ingres sería adoptado por todas las grandes academias en la educación artística ( La técnica al oleo no se implantaría hasta mediados de la década de 1860 (No fue sino hasta mediados de la década de 1860 que la pintura de aceite se enseñaba en la Escuela. de Bellas Artes, donde Ingres había sido el director de 1,825 a 1,841. y por su puesto que sería el sistema que utilizaría la más importante academia española, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid.
La Real Academia de San Fernando, sería fundada por Real Decreto, sancionado por Fernando VI a 5 de abril de 1751, aunque la historia venía de atrás ya que Antonio Meléndez en 1726 lo había intentado ante Felipe V.
"erigir una Academia de las Artes del diseño, pintura, escultura y arquitectura, a exemplo de las que se celebran en Roma, París, Florencia y Flandes, y lo que puede ser conveniente a su real servicio, a el ilustre de esta insigne villa de Madrid y honra de la nación española"
Antonio Meléndez
Posteriormente también lo intentaría Doménico Olivieri en 1742, consiguiendo sus primeros frutos en 1744 con la creación de la Junta Preparatoria por mandato de Felipe V; que llevaría a la fundación de la Real Academia.
En 1757 verían la luz los primeros estatutos en cuyo preámbulo Fernando VI expresa lo siguiente:
"Por cuanto el Rey mi Señor y Padre...[Felipe V] determinó fundar y dotar para las Tres Nobles Artes una nueva Real Academia. Y para que en su formación se procediese con acierto aprobó en trece de julio de mil setecientos cuarenta y cuatro un proyecto de Estudio público de ellas, bajo la dirección de una Junta que formó con el título de Preparatoria..., con el fin de que se reconociese en la práctica y experiencia de algunos años las reglas que convendría observar, sirviese la citada Junta como de ensayo, o modelo para el establecimiento de la futura Academia..., tuve a bien en doce de abril de mil setecientos cincuenta y dos elevarlos [los estudios] al grado de Academia Real..., dando para su gobierno las Leyes que por entonces parecieron oportunas, hasta tanto que yo tuviese a bien dar y mandar publicar los formales Estatutos con que ha de gobernarse perpetuamente la Academia. Y habiéndome representado esta su estado, las experiencias adquiridas desde su erección... me pidió le concediese los expresados formales Estatutos, y las Leyes para su gobierno y subsistencia... he resuelto renovar la citada creación de la Academia de doce de abril de mil setecientos cincuenta y dos..., anulando... los Estatutos firmados de mi Real mano... y en cualesquiera otras Órdenes y Decretos todo aquello que directa, o indirectamente, se oponga a lo contenido en los presentes, por haber manifestado la experiencia no ser conveniente ni conforme a mis intenciones: siendo mi expresa voluntad que en todo y por todo se cumplan, guarden y ejecuten las Leyes y Estatutos siguientes..."
Otras ciudades acabarían siguiendo este camino fundacional: Academia de Santa Bárbara (1753) posteriormente de San Carlos (1768) en Valencia, La Llotja en Barcelona (1775), Real Academia de Bellas Artes de San Luis en Zaragoza (1792) y la Real Escuela de las tres Nobles Artes (1771) hoy Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría Sevilla, en realidad la más antigua de España, ya que su origen se remonta a 1660 en La Casa Lonja Sevillana, fundada por Bartolomé de Esteban Murillo, Francisco de Herrera el Mozo, Juan de Valdés Leal, Sebastián de Llanos y Valdés. No obstante a mediados del siglo XIX, la Academia de San Fernando se había convertido en la academia de arte dominante en España y el modelo para la educación artística en todo la nación.
Anónimo (1890) Desnudo masculino en pie y de perfil apoyado en una vara. Grafito y pastel sobre papel. Colección de Bellas Artes, Universidad Complutense de Madrid.Fuertemente influenciada por artistas que habían estudiado en Francia, la Academia vivirá el siglo XIX bajo la influencia de una de la más importante familia artística epañola, Los Madrazo, que dominaron la Academia de San Fernando durante todo este periodo. José de Madrazo (1781-1859), pintor de corte de Fernando VII, que se formó con Jacques-Louis David (1748-1825) director de la Academia de San Fernando y del Museo del Prado, Federico de Madrazo y Kuntz, pintor de cámara de Isabel II, hijo de José Madrazo ( 1815-1894) estudió con Jean-Auguste Dominique Ingres (1780-1867), director de la Academia de San Fernando entre 1866 a 1894 y del Museo del Prado. Pedro Madrazo y Kuntz, hijo de José Madrazo y hermano de Federico (1816-98), fue el director del primer Museo de Arte Moderno de España, así como un destacado crítico de arte y Luis Madrazo, hermano de los anteriores así como académico de San Fernando, la saga continuaría con Raimundo Madrazo, hijo de Federico y cuñado de Mariano Fortuny, padre a su vez de Mariano Fortuny y Madrazo y Ricardo Madrazo hijo también de Federico Madrazo y Kuntz, esto es una saga familiar y no Dinastía, perdón por la disgresión.
C. Cabaña. Desnudo masculino sentado sobre paños y visto en escorzo lateral. Colección de Bellas Artes, Universidad Complutense de Madrid.



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