Pese a los inicios oscuros, hijo de padre desconocido y de una prostituta, la infancia de Genet no tendría por qué haber sido difícil. Pero ni su rápida adopción ni sus excelentes resultados académicos impidieron su querencia por la vida marginal.

De los pequeños hurtos a la prostitución, y desde allí, directamente a los reformatorios, uno tras otro. Hasta que decidió huir, enrolándose en la Legión Extranjera, fue sorprendido en actitud homosexual con un compañero. La acusación por su condición de homosexual le llevó a desertar, iniciando una vida de mendicidad, delincuencia y prostitución por varios países europeos (incluidas la Barcelona y el Cádiz de la Segunda República que después plasmaría en su obra Diario de un ladrón).
De retorno a Francia, y ya convertido en un delincuente habitual, Genet empezó a escribir sus primeras obras en la cárcel, a donde había llegado acusado de robo, mendicidad, falsificación de documentos, y conducta impúdica y obscena. Girando siempre en torno a la delincuencia, la homosexualidad y la soledad, imprime a sus historias una extraña poesía de la marginalidad. Bajo la etiqueta de impublicables en la Francia de postguerra, novelas como Santa María de la Flores, El milagro de la rosa, Pompas fúnebres o Querelle de Brest le garantizaron la admiración de los principales intelectuales del momento.
Después de haber rechazado algunas demandas de indulto, y gracias a un articulo de Jean Cocteau que procede a calificarlo como "el mas grande escritor de la época moderna", su condena es reducida y condonada a cuatro meses de prisión. Al final de la misma, no es liberado sino trasladado al campo de Tourelles (antecámara de los campos de concentración) controlado por la Milicia. Gracias a Marc Barbezat y a numerosas intervenciones de intelectuales finalmente es liberado en 1944. El 19 de agosto de 1944, su compañero Jean Decarmin muere luchando contra los nazis, en las barricadas, por la liberación de París). Este hecho causa una profunda impresión en Genet, que acusa la perdida consolidando de alguna manera sus convicciones políticas.
En 1948, aún es condenado a diez meses de cárcel por antiguos delitos. Pero la iniciativa de Jean Cocteau y de Jean- Paul Sartre, tras una serie de procedimientos de recursos y demanda de gracia enviados al Presidente de la República, y una demanda publicada en el periódico Combate del 16 de abril de 1948, le es concedido el indulto el 12 de agosto de 1949, por el presidente Vincent Auriol.
Ubicado ya como hombre de letras, una fuerte depresión le llevó a abandonar sus escritos tras la publicación del ensayo "Saint Genet comédien et martyr", en el que Sartre disecciona su personalidad. "Me vi desnudado. El libro de Sartre creó un vacío que me produjo una especie de deterioro psicológico", dijo Genet en una controvertida entrevista a Playboy en 1964. Tras el bache, comenzó una fructífera etapa, esta vez como dramaturgo, y creó algunas de las piezas más emblemáticas del existencialismo teatral como "Las criadas" o "Los biombos".
En los años sesenta, tras el suicidio de su compañero sentimental, el 12 de marzo de 1964, el joven Abdallah Bentaga de 26 años al que había conocido en 1956, (Un joven equilibrista de 18 años de padre argelino y madre alemana, que trabaja en el circo como acróbata) y al que para pagarle los cursos de funambulista, Genet había vendido los derechos de la obra "Les reves interdits".
Jean Genet asiste a su entierro que tiene lugar el 20 de marzo y profundamente deprimido abandona Francia. Aplastado por esta muerte, el escritor comenta que ha estado tentado por un intento de acabar con su vida, Genet abandona prácticamente la literatura. Comienza entonces a desarrollar un fuerte compromiso político que él mismo definió como "la causa de los proscritos y oprimidos".
Allí donde su nombre podía de nuevo evocar el escándalo aparecía Genet. Apoyando esa "mezcla de exaltación de la juventud y de rechazo a la autoridad y a la jerarquía" que para él supuso el Mayo francés, defendió los derechos de los inmigrantes en Francia junto a Marguerite Duras, viajó a Estados Unidos de forma ilegal, tenía prohibida la entrada, para luchar junto a los Panteras Negras y entró en Sabra y Chatila para ver con sus propios ojos la masacre de palestinos en Líbano (germen de su libro Cuatro horas en Chatila).
En 1976 conocerá a quien será su último compañero Mohamed El-Katrani en Tanger. En 1976, Genet, comienza la escritura de una obra, a partir de un personaje inspirado por Mohamed. Su titulo será "La nuit venue"
Pocos años después llegaría el cáncer de garganta, moriría el 15 de abril de 1986 debido, probablemente a una caída que le causó un traumatismo craneal, tras lo cual sería enterrado en un arrecife del cementerio español de Larache en Marruecos. Tras unos años de olvido su figura se ha ido agigantando hasta nuestros días. Jen Cocteau, dijo que Genet "llegaba con ligeros pies de escándalo" para perturbar a la sociedad con un único objetivo: obligar al mundo a convertirse en lo que describe en sus páginas. Yo creo que sencillamente escupió a la sociedad aquello que esta no quería ver.



No comments:
Post a Comment