"En mis recuerdos más remotos, incluso en los que proceden de esa edad en que la mente no influye todavía en los sentidos, encuentro indicios de mi amor por los muchachos. Siempre he amado el sexo fuerte, y pienso que es legítimo llamarlo el bello sexo"
Jean Cocteau "El libro blanco"
Jean Cocteau (1889-1963) y Jean Marais (1913-1998) se encontraron en 1937 bajo el signo del teatro: Cocteau le había elegido para interpretar "Edipo Rey" y "los Caballeros de la Mesa Redonda". Un día, Cocteau telefoneó a Marais para decirle que tenía que verle urgéntemente: "Esto es un desastre". Lo primero que pensó Marais es que "Los Caballeros" no se llevaba a escena o que debía abandonar el reparto. De hecho, al llegar al Hotel de Castille, Cocteau le confiesa los sentimientos que el joven intérprete le inspira. Declaración de amor a la que el joven Marais responde con una cierta aceptación indiferente:
"Je voulais me comporter dans le mensonge comme je l'aurais fait dans la vérité. Je me promis d'être irréprochable et de tâcher de devenir l'être qu'il imaginait. Je voulais être comédien? Eh bien, je jouerai la comédie pour que l'être que j'admire soit heureux. Je ne l'ai pas jouée longtemps, cette comédie. Qui approchait Jean ne tardait pas à l'aimer".
Si los sentimientos parecen más intensa en Cocteau que en Marais probablemente fuera debido a su diferencia de edad y estilo de vida. El novato actor gozaba de su veintena de una forma ociosa y caótica mientras que Cocteau había llegado a la madurez, y era famoso.
Entre 1940-1941, las cartas de Jean Cocteau a Jean Marais, así como los poemas que le desliza debajo de la puerta de su habitación son el vivo testimonio de su pasión. En julio de 1939, escribió:
"J'ai pour toi un tel amour, un tel désir que j'en arrive à oublier les circonstances. [...] Je sais, je sens que tu m'adores autant que je t'adore et que personne au monde n'est plus heureux que nous. [...] Ce que je voudrais c'est que notre amour soit excessif continuellement. Pareil aux oeuvres. Toujours en pointe, en scandale, en force. Tu l'as compris bien que je m'explique si mal et que tu ne puisses pas me répondre. Nous nous comprenons sans parler, par nos ondes. Mon Jean, aie de l'indulgence pour un fou d'amour qui a décidé de ne jamais guérir de sa folie, de ne jamais être sage."
Después de la desmovilización de Jean Marais, los dos hombres viven cerca uno del otro. Cocteau apoyará sin reservas a Jean Marais en su carrera como actor, a menudo atacados por la prensa colaboracionista. Es en estos primeros años de la guerra cuando su relación logra la consolidación, a pesar de sus obvias diferencias de caracteres. Cocteau no sólo siente un profundo amor por Marais sino que tambien empezará a sentir un afán protector por su joven compañero:
"Je suis arrivé à t'aimer si fort (plus que tout au monde) que je me suis donné l'ordre de ne t'aimer que comme un papa et je voudrais que tu saches que ce n'est pas parce que je t'aime moins mais davantage". Pourtant, ce sentiment paternel n'exclut pas encore, à cette date, la sensualité que Cocteau évoque dans un poème à Jean Marais : "Faisons un voyage de noces/Mais un vrai! La lune de miel/[...] Oh! mon ange, je t'en supplie/[...] Ayons quatre jours de folie/Le ventre plus grand que les yeux".


Sin embargo, poco a poco, Cocteua irá suabizando estos sentimientos tan apasionados, adentrándose en una realación basada en sentimientos más pacíficos. De hecho, en 1941, durante la filmación de "Le Pavillon brûle" de Jacques de Baroncelli, Marais conocerá al joven figurante, Paul Morihien (nacido en 1917) y lo presentará a Jean Cocteau como su secretario. A continuación, los tres compartirán el apartamento en la calle Montpensier. Esta situación durará muchos años.
A Jean-Pierre Joecker (fundador y director de la revista gay Masques) sorprendido por esta relación a tres bandas, Jean Marais le esplixaría: "Cela s'est fait tout seul. Cocteau a décidé de devenir un saint laïc à un moment donné et moi j'étais jeune, j'avais envie de vivre évidemment". Al evocar, Joecker, la posibilidad de una "relación de daños" Marais lo negará: "Non, c'était impossible. D'abord à cause de cette énorme générosité de Cocteau. Ce qui compte si on aime un être, c'est qu'il soit heureux, même sans vous. L'important, c'est de rendre heureux l'être qu'on aime et par tous les moyens." La decisión de Cocteau de ser un "santo secular", dará, por tanto, a Jean Marais una completa libertad de acción y sentimiento. Sin embargo, el actor siempre será muy tierno y estará muy cerca del poeta. A pesar de que los compromisos de Marais le mantendrán alejado de Cocteau, bien por las turnés o por los rodajes, Marais no dejará de mantenerse en contacto con Cocteau, telefoneándole continuamente. El 17 de febrero de 1954, durante una gira con una obra de Cocteau, Marais escribirá lo siguiente: "Mon Jean, tu es toujours avec nous : ta chère voix avant les spectacles me donne du courage. Je t'aime et je suis heureux et fier de te promener partout."
El afecto entre los dos hombres nunca se desvaneció. Cuando, el 10 de junio de 1954, Cocteau tuvo un infarto, Jean Marais estaba en Hollywood. lo cual no le impidió tomar el primer avión a París. A consecuencia de esto Marais le propuso a Cocteau trasladarse a vivir con él en su casa de Marne-la-Coquette, donde no tendría que subir las escaleras, a lo que Cocteau se negará. El actor se enterará que en 1963 su amigo había comenzado a tomar drogas y no quería admitirlo. Entre 1958-1959 el actor George Reich (nacido en 1926) abandonará a Jean Marais tras diez años de trabajo y amistad. Lo cual dejará al actor muy abatido, por lo que buscará, en estos difíciles momentos, el apoyo y el consuelo de Jean Cocteau. Durante el mes de octubre de 1959, se multiplicarán los telegramas y cartas de Jean Cocteau a Jean Marais: "Mon bon ange. Ce n'est plus possible de vivre avec cette angoisse de te savoir malheureux. Je maudis les distances et le travail qui nous sépare. Je suis sûr que je saurais te bercer et te dorloter et te donner tant de douceur et de chaleur que le bloc de glace fondrait autour de ton coeur.". Y de nuevo el 10 de octubre: "Mon bon ange, Il faut que tu ne te fasses pas de mal et ne mettes pas ta noblesse sur le compte des autres. Tu es un soleil et ceux qui ne s'y réchauffent pas doivent aller se faire pendre ailleurs." En la primavera de 1963, Cocteau sufriría un segundo infarto, más grave que el primero. Su estado es tan débil que su médico se opuso a que lo trasladasen a La Villa de Santo Sospir. En su opinión, la casa de Milly-la-Forêt estaba demasiado lejos en caso de que surgiera cualquier problema. Jean Marais propone acogerlo en su casa, en Marne-la-Coquette, donde el poeta estará hasta el 5 de julio de 1963. Cocteau morirá el 11 de octubre de 1963, esto sumirá a Marais en la desesperación.
"Jean, je ne pleure pas. Je vais dormir. Je vais m'endormir en te regardant, et mourir, puisque désormais je ferai semblant de vivre".







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